8 de mayo de 2013

Historia de la estación de Canfranc


La Estación de Canfranc, situada en la provincia de Huesca y muy cerca de la frontera con Francia, fue inaugurada tras cinco años de obra el 15 de julio de 1928.  La causa de su creación fue la voluntad de unir Francia y España atravesando los Pirineos por Somport.

Durante la Guerra Civil fue controlada por el ejército y el túnel que la unía con Francia fue tapado para evitar posibles entradas de cualquier tipo desde país vecino. La Segunda Guerra Mundial provocó el cierre al tráfico de viajeros y la llegada del ejército nazi a la parte francesa de la estación. En 1970, tras el derrumbe del puente de L´Estanguet por el descarrilamiento de un tren de mercancías francés, se cerró el tráfico internacional. 

Un proyecto de rehabilitación aprobado por la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural en 2005 pretendía la conversión de la estación en un hotel de lujo, pero por problemas de financiación este proyecto no se llevó a cabo.El año pasado, saltó la noticia de que el Ministerio de Fomento vendia la estación al Gobierno de Aragón por 310.000 € y se revivió la ilusión de poder disfrutar de la estación ferroviaria en perfectas condiciones. Hace un mes, el Gobierno de Aragón y ADIF firmaron la escritura de compraventa para que la titularidad de la estación de Canfranc pasara a ser de la empresa pública Suelo y Vivienda de Aragón.
 

El proyecto de uso para la estación se basa en un pequeño hotel, un centro cultural, un centro histórico y el fomento del esquí, principal base de esta zona del Pirineo. El principal objetivo es poder habilitar un recorrido turístico con las debidas medidas de seguridad. Se plantea que la Oficina de Turismo de Canfranc ofrezca visitas guiadas al interior del vestíbulo y a la zona exterior de la estación. 

Con este proyecto se pretende garantizar la conservación de este inmueble de gran valor patrimonial e histórico para Aragón y abrir sus puertas para visitas turísticas este mismo verano. Canfranc, municipio del Valle de Aragón, un es conocido no sólo por su Estación ferroviaria sino también por su precioso paisaje donde encontrarás la tranquilidad y el aire puro para relajarse y disfrutar del encanto del Pirineo. Un lugar verde y fresco en verano y cubierto de nieve en las épocas más frías que invita a visitar todos sus rincones y las pistas de esquí de Candanchú.