5 de junio de 2013

Entrevista exclusiva a Cecilia Giménez, Autora de la restauración del Ecce Homo de Borja



El Ecce Homo de Borja fue obra del profesor español Elías García Martínez. Esta obra de modesto valor económico adquirió gran fama mundial el año pasado gracias al intento de restauración de Cecilia Giménez (86 años). La artista y vecina de la localidad zaragozana de Borja, ya había realizado anteriormente algunos pequeños trabajos de restauración en otros centros religiosos. Pero en este caso, se le fue de las manos y perdió el control de la situación. 

Los medios de comunicación enseguida se hicieron eco de la noticia. La imagen se publicó en periódicos de 160 países del mundo, entre ellos algunos tan lejanos como Irán, Afganistán, China, Japón e incluso las Islas Vírgenes.  Pronto, lo que para Cecilia, una aficionada de la pintura, sería una más de la sus restauraciones,  se convirtió en un fenómeno de internet humorístico conocido como el Ecce Mono siendo Trendic Topic en Twitter, también tuvo y tiene actualmente apariciones en series de televisión o incluso en videojuegos. Este boom mediático que causaron unas cuantas pinceladas llevó a la Borjana a un bajo estado de ánimo. 

La octogenaria se ganó el apoyo y cariño del mundo con sus buenas intenciones. Son muchas las personas que consideran que la obra debe quedarse tal y como está, ya que es un nuevo icono de nuestro tiempo.
Si aún no lo habéis visto y tenéis cierta curiosidad, podréis encontrarlo en el Santuario de Borja, donde cobran una entrada de un euro por persona, que está destinada a la reconstrucción del Santuario. 

Pero… ¿Qué ha pasado con Cecilia Giménez después del boom mediático del Ecce Homo?  Elisa Navarro, alumna de Periodismo, nos mandó su entrevista con Cecilia Giménez le concedió. La joven periodista destaca la naturalidad y ternura de la famosa Cecilia. Aquí os dejamos parte de la entrevista.


Es mundialmente conocida, ¿le agrada la fama adquirida?

Al principio lo pase muy mal, con tanto jaleo, tantas cámaras y tantos periodistas que vinieron. Hoy en día, he comprendido, que conmigo se han portado siempre muy bien y ahora, estoy mucho más contenta de lo que lo estaba al principio. ¿A quién no le agrada que por lo menos la quieran y sepan que lo que ha hecho, lo ha realizado con todo el cariño del mundo?

¿Sigue haciendo entonces nuevos cuadros?

Si, por supuesto. Quiero hacer con mis obras una exposición, pero esperaré a tener por lo menos 20. He llevado ahora nueve cuadros a  Tudela  porque me los están enmarcando y los demás los tengo en casa. 

Su obra acompaña hoy a distintos productos ¿recibe algo por ello? 

No, no he recibido nada por ahora. Del Ecce Homo ni cinco céntimos.  
No obstante, mis abogados se han arreglado ya con el ayuntamiento, para poder hacer el proyecto del vino, en el que pondré al  Ecce Homo del Santuario, ya que, aunque  había hecho otro nuevo, me dijeron que era el  antiguo el que me había dado la fama.

Gracias a usted el nombre de Borja ha traspasado fronteras ¿soñó en que algún día, uno de sus cuadros le aportaría tanta popularidad?

Para nada. He hecho exposiciones, he vendido cuadros y la gente me hacía encargos. Pero yo esto,  ni pensar.  ¿Cómo voy a pensar yo algo así? Yo creo que nadie se lo podría imaginar, nadie, porque ha sido una cosa tan mundial...

¿Fue desde el principio una fuente de ingresos para el Ayuntamiento?

Al principio, pedían la voluntad de la gente, pero después, empezaron a cobrar un euro por cada persona que entraba. Con esto se han sacado muchísimo  dinero, millones, y,  yo de eso no he visto ni 5 céntimos. En cambio televisión española, sí que me dio alguna gratificación, pero yo del Ecce Homo, nada.

De la noche a la mañana. ¿Ha cambiado el Ecce Homo su relación con familia, amigos o gente del pueblo? 

Yo continúo siendo Cecilia Giménez, continúo siendo la misma. Los de la televisión me decían:   “Cecilia, nosotros nos damos cuenta enseguida de las personas y sabemos que es una mujer a la  que le ha tocado sufrir mucho con sus hijicos” Y sí, he sufrido mucho pero, a pesar de todo,  hemos sido muy felices. ¿Qué no les podría hacer yo a mis hijos? Pues, cualquier cosa del  mundo, como  toda madre. 

Una vez pasado todo ¿Cómo le gustaría que la recordasen?

Quiero que me recuerden como una persona, que ha podido hacer algo que en Borja nadie ha podido hacer, nadie. En el Santuario, en la vida, había venido  tanta gente a comer ni tampoco a visitar  la Iglesia. Además, muchos de Borja dijeron, que jamás antes se  habían fijado en la pintura.
Gracias a lo que ha  hecho usted…
Gracias a lo que hecho yo se conoce el Santuario y se conoce Borja.
El otro día me llamaban por teléfono y me decían, mira, hija mía, ningún político de España ha podido hacer lo que has hecho tú con un Ecce Homo.

¿Cuál es su pintor favorito, Cecilia? 

Goya, que además de ser  aragonés, me gusta mucho, sobretodo el colorido. Me encantan los ocres, suelo trabajar con ellos y Goya los utilizaba mucho.
Si pudiese volver al pasado unos cuantos meses atrás ¿cómo pintaría usted su historia?
No pasaría por esto  ni por todo el dinero del mundo. No,  no, no, no, ya me podrían dar millones, que diría que no. Por lo que he pasado no, ha sido mucho y muy gordo.
Y, gracias a que ha respondido Borja, un cariño… en eso estoy muy satisfecha. (Su “hijco” grita) ¿Verdad que sí, corazón?
En el fondo siempre guardará un buen recuerdo
Nadie esperaba semejante escándalo  por una pintura mal hecha o mejor dicho  sin hacer. Los pintores, cuando vienen y ven el cuadro, dicen: “la gente no lo sabe, pero cuando un cuadro no lo puedes arreglar porque está estropeado, hay  que mancharlo y, una vez seco, pintar encima”. La gente que no entiende de pintura dice que es un chandrío, pero no es ningún chandrío.

Debe de tener la agenda cargada de eventos. No habrá parado de desplazarse a Zaragoza…

¡Uy, y a Madrid!, y si hubiese querido al extranjero ¡cuántas veces me dicen: “venga usted, que le haremos homenajes!”

¿Podría rescatarme un momento feliz de todo lo vivido?

He sido feliz, porque he visto que la gente me quería, que la gente me apoyaba y, para mí, eso vale mucho.

¿Y la familia?

Mi familia ha sido la que me ha ayudado en todo. Mi cuñado me ha acompañado a todos los sitios, ha sido todo para mí.